jueves 9 de diciembre de 2010

Caleyas´Death. Las bollos, el zombie y los “nomechisques”.

Bueno chicas, aquí llega la primera parte del relato de marras del que os hablé, el que Yosu ha elaborado y yo he salpicado (de algo, no sé el qué). Espero que os guste, porque las risas que nos hemos echado escribiéndolo han sido muchas. Desde aquí te doy las gracias, Yosune (léase con voz grave, como la de Renaldo).




Buscó el interruptor para encender las luces del bar, mientras apuraba una última calada a su cigarrillo. Miró atentamente para que todo estuviera preparado y encendió la tele. Quería saber más sobre los disturbios que se estaban produciendo por toda la ciudad.

La comentarista soltó un chorro de información.

-Las autoridades recomiendan no salir de noche a solas. Cerrar bien las puertas y si ven a alguna persona sospechosa, llamen a la policía.

“Pinta sospechosa. Si llamara a la policía cada vez que entra alguien con pinta sospechosa, tendrían que montar guardia en la puerta permanente”

Sirenas de coches policía y de ambulancias sonaban cada poco. Suspirando, Yosu pulsó el número de teléfono de La Nueva Caleya.

-Hola Yosu, ¿Qué pasó?
-¿Qué tal? Vaya movida con el tío ése ¿No?
Se oyó un silencio que Yosu interpretó como un suspiro.
-Pues sí, un chalao que entró sin decir nada y se lió a mordiscos con la clientela. Tuve que echarlo a golpes de escoba pero intentó volver a entrar y llamé a la policía. No se asustó ni nada, siguió intentando morder incluso dentro del coche...- La conversación se perdió en los detalles de las denuncias de los clientes mordidos que tuvieron que irse al ambulatorio.
-Pues vaya plan. Aquí de momento de todas esas movidas no ha llegado nada.
-Mejor, mejor. A ver si pasa pronto, porque como la gente deje de venir por la noche a ver qué hacemos.

La puerta de la sidrería se abrió y apareció el primer cliente.
-Te dejo, ya hablamos luego.
Yosu saludó al señor y le puso un vino mientras los dos escuchaban a la periodista.
-Esto es por culpa de la crisis. Si la gente tuviera trabajo no andaría por ahí haciendo el subnormal....- La conversación se quedó en el aire. Dos chicos pasaron corriendo y gritando, mientras una señora de unos sesenta años los perseguía.
-Bueno- Yosu se rascó la barbilla.- A esa señora no creo que le haya afectado mucho, tendría que ser al revés, los chicos los que atacaran a la señora, ¿No crees Martín?.
El hombre encogió los hombros y siguió el noticiario. Entró la Jefina con papeles en la mano y su inseparable mochila del ordenador.
-Hola, ¿Me haces un café? Mira esto es...-
Yosu asentía con la cabeza.
-Tú, pancha.- Y le sacó el tema del ataque en la otra sidrería.
-Si vuelve a pasar algo así, viendo lo que acabo de ver... puff, están todas las calles llenas de policías y de ambulancias. Si entra alguien raro lo echas sin contemplaciones.
Yosu volvió a asentir con la cabeza.
Cris entró por la puerta con cara de susto.
-Flipais, acaban de meter en una grillera a un montón de gente que no hacía más que gruñir y atacar a los policías, ahí en Manuel Llaneza.
La Jefina y Yosu la miran con pesar.
La Jefina tomó un sorbo largo del café y se puso en pie.
-Estoy en casa, si hay algo me llamáis.
-Vale-.

Durante toda la tarde siguieron el noticiario, hablando con los clientes. Poco a poco se fueron retirando todos y a las diez sólo quedaban dos mesas ocupadas.
Un coche pasó a toda prisa.
-Uff cuánto gilipollas hay por el mundo.
Yosu esperaba escuchar el sonido de frenada, pero no lo oyó y salió a la puerta. El coche siguió en dirección prohibida en dirección a la estación de Alsas.
-Alaaaaa-.
Un hombre se acercaba, con la cabeza gacha, caminando lentamente. Sus pasos no eran rítmicos. Yosu se metió en el bar y le dio la espalda a la puerta. “Un borracho, que no entre, que no entre”.
El hombre se paró en la puerta y apoyó la mano en el cristal. Apoyó también la cabeza y Cris y Yosu se le quedaron mirando.
-Pues sí que va colgao, mira no enfoca con la mirada, y se le cae la baba.
-Que no entre.

El hombre giró la cabeza como si hubiera visto algo de más interés y siguió caminando.
Yosu sonrió, aliviada.
Sonó el teléfono.

-¿La Caleya, buenas noches?
-Yosu, soy Galle, vamos a cerrar, no hay más que gente asustada que entra para refugiarse y ya llamamos dos veces a la policía-
-Pues aquí está todo muy tranquilo.
Cris posó una mano en el hombre de Yosu y señaló la tele.
-Espera, ¿Tienes la tele puesta? Están diciendo algo chungo porque Cris y Ester tienen cara de susto.
La mujer, pálida, seguía hablando y Cris subió el volumen.
"Las autoridades han declarado el estado de emergencia en todas las Comunidades Autónomas. Se prohíbe estar en la calle a partir de las ocho de la tarde y los disturbios no son provocados por bandas de delincuentes. Las autoridades sanitarias advierten que es un virus, una especie de rabia que hace que el infectado ataque de manera indiscriminada a todas las personas que le rodean y parecer ser, aunque esto no ha sido aún confirmado, que el virus se propaga por la mordedura de los infectados. Si ha sufrido una mordedura, diríjase al centro sanitario más cercano. Cierre bien las puertas y ventanas y no salga a la calle. Las fuerzas especiales tienen orden de detener a todas aquellas personas que estén en la calle".

-¡Qué fuerte!
La poca clientela que quedaba se fue levantando y yendo. Aparecieron Vane y Noe
-Ala a cerrar, que si no vendrá la poli.
Yosu siguió hablando con Galle.- Voy a avisar a Hasta los pelos y a LatuMari de que marchen para casa que esto se está poniendo complicado. Al acercarse Yosu a su mesa, la pareja se miraba como si no existiera el mundo, no habían hecho caso de las noticias, Yosu les contó lo ocurrido y de repente, Marcela entró con una rubia despampanante del brazo, también en actitud cariñosa pero claramente asustadas.
-Os presento a mi Rubia Despampanante que acaba de llegar de Alburquerque (por ejemplo) pero tenemos que irnos, majas, que la policía está parando a todo el mundo con la historia de los infectados.
-¡Pues como toquen a LamiMari, me da igual que sea la policía que los infectados esos de mierda, les parto las piernas! ¡ala, vámonos!. - Se fueron en dirección a su coche y a los cinco minutos volvieron a entrar.
-¡ No podemos entrar en el coche! Mi coche está rodeado de gente! ¡Ay madre! Que será ¿Que están escuchando el cd de Bustamante que me dejé puesto? ¡Pues tampoco ye tan bueno!.- Marcela se puso hasta colorada.
Cris la miraba con ojos saltones. “A Bustamante pone ésta en su coche. Eso sí que es fuerte”.

-Lo peor es que no sabemos si serán infectados o no.
Cris salió a mirar y vio que más personas se acercaban al coche. Volvió a entrar.
-Creo que son infectados porque se mueven raro.
Entonces Marcela dijo:
-¿Cómo?¿Así?. - Y comenzó a moverse como ellos, con movimientos arrítmicos, inclinándose hacia un lado y torciendo la boca. -
Cris volvió a abrir los ojos como platos.
-Pues igual si te acercas así, caminando como ellos, no te atacan.
Marcela ni se lo pensó, mientras las demás, armadas con palos de escoba, la seguían a una distancia prudente, fue acercándose al coche, lentamente. Nadie se fijó en ella y logró entrar y apagar la música. Encendió el motor y se encaminó a la entrada de la sidrería donde recogió a la pareja y a su Rubia Despampanante.
-Chicas, vamos a buscar ayuda, marchaos en cuanto podáis.
-Cierra que aviso a la Jefina que nos vamos.

Yosu colgó, mientras Cris bajaba las persianas y cerraba la puerta con llave.
-Jefina, vamos a cerrar, ah ya viste las noticias. Vale no te preocupes. No, no bajes que anda la poli encerrando a todo el mundo. ¡Qué cabezona tía! pues aquí estamos, ala hasta luego.
-Que va hasta La Nueva Caleya y viene por aquí.

Se pusieron a recoger mientras Noe llamaba a su casa para ver si estaban ya todos allí.
Y Cris y Yosu se pusieron a limpiar.-
-¡Vaya caña! Esto parece una película de George Romero. Cuando los infiernos estén llenos, los muertos caminarán por las calles.
-No bromees tía. Que a mi cuñado lo mordieron y está en Cabueñes ingresado-
Vane barría seria.
-Meca, no sabía nada tía, a ver si es alguna tontería que echaron en el agua. O algún virus mutante de la rabia...

El coche de la Jefina apareció, sobre la acera y se bajaron Galle, Sandra y Cris.
-Joder ¡Qué movidas tías! Hay una batalla campal en el centro! Parece que hay una manifestación pero a lo bestia.
Los noticiarios seguían dando cuenta de los ataques. En una de las escenas, mientras las recién llegadas se quitaban las chaquetas, un hombre se lanzaba sobre otro y le mordía directamente en la yugular, mientras otro montón intentaba quitárselo de encima.

Un montón de gente pasó corriendo y gritando, y luego un montón de personas, con mirada oscura, les perseguían. La Jefina bajó la persiana de la puerta y cerró con llave.

-Ala no os enrolléis que hay que irse.
-Y tú Galle, ¿Cómo no te quedaste ya en casa?
-Porque está Conchi en el autobús, en un atasco en Severo Ochoa, le dije que viniera para acá. En cuanto llegue Conchi, marchamos todas, os metéis en el coche en el maletero y os dejo en casa.
-Pero si no entramos.
-Pues no vais a ir solas para casa.
-Pues...no sé. Podemos repartirnos para que no tengas que cruzar todo Gijón, además no te van a dejar.
Un golpe en la persiana les dejó sin respiración

-¡Abridme!
La voz de Conchi las tranquilizó y corrieron a abrir.

-Buf, ¡qué miedo! El autobús no pasó de Severo Ochoa. Está toda la avenida de la Constitución cortada. Y están pasando un montón de coches policía y ambulancias.
Yosu, Cris y Ester fueron a cambiarse de ropa.

Otro golpe en la persiana de la puerta. La Jefina abrió con cuidado y levantó un poco la persiana.
-Renaldo, hombre, vete para casa, ¿No ves lo que está pasando? -El hombre permaneció erguido mirándola y gruñó.
-Ala, ya abrimos mañana, márchate que no te va a dejar pasar la policía.

Cuando se dispuso a bajar la persiana, el hombre se agachó y arrolló a La Jefina, gruñendo. Luego se abalanzó sobre ella y todas las demás intentaron sacárselo de encima, cosa que no resultaba fácil porque Renaldo era grande y gordote. Yosu, Cris y Ester bajaron corriendo las escaleras y se encontraron a las demás sobre el grandullón que intentaba morder a La Jefina en la cara. Ella, en una de las intentonas, se revolvió y consiguió salir de debajo del hombre. Las demás le soltaron.
El noticiario seguía su curso.
Más informaciones. Las fuerzas especiales anuncian que si una persona intentan morderle, le golpeen en la cabeza con un objeto contundente.

Yosu sujetó la escoba, Ester salió con un cuchillo, temblando, de la cocina, y Cris, detrás de la barra, estiró la mano hacia las baldas de licores y agarró la botella de Jack Daniels. La Jefina que ya se había puesto en pie la miró-
-¡La de Jack Daniels no! Que es la más cara! - Cris la soltó y cogió la de Larios.
-¡A la cabeza!
Las demás se estaban apartando del hombre que se giraba y movía los brazos. Se dirigió con pesadez hacia Vane que cogió una silla blandiéndola contra él. Noe se colocó detrás de Galle y fueron retrocediendo y Sandra y Criscoci se pusieron detrás de él. Cris salió de detrás de la barra, el hombre avanzó hacia ella. Ellas pusieron cara de asco. Ras. El hombre tenía una herida enorme en la espalda y podían ver las vértebras. Sandra y Criscoci gritaron. Ras. El hombre se dio la vuelta y Cris le estampó la botella de Larios en la cabeza, la sangre corrió... y el hombre cayó con todo su peso, hacia delante.

Respiraron, mientras Yosu sacudía el hombro del hombre caído con el palo de la escoba.
-Ala, a éste ya no le servimos más Gintonics.
-Habrá que avisar a la policía.

9 tropezones:

Pepa dijo...

Qué grande!! Espero a la segunda entrega!! XD

Hasta los pelos dijo...

Ya se lo dije a Yosu, ni jartas de grifa os hubiñeramos dejado allí, pero me reído un rato y lo he pasado bomba.
Fenómenaaaaaaaaas!!

Saltinbanqui dijo...

Zombies zombies zombies.
:D

Marcela dijo...

jajajajaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa ¿bustamante??????????????? cabronas!!!!!!! jajajjajaaaaa, es genial y qué guapa que es mi rubia, jajajaaaa.

La Queli dijo...

JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJAJAJAA cuantas botellas de sidra dices que os tomasteis yosu y tu ???? ajajajajajajajaj. Cómo Marcela te digo ¿BUSTAMENTE? , AHAHAHAHAHAHAHAHAH

Buenísmo, espero que no tardeis mucho en continuar la historia...

Besucos p'a las dos.

américa dijo...

ya te digo! bustamante? jejeej! y pork en esos momentos se preocupa de romper la botella de whisky cara? no lo entiendo jajajaj

tiaisi dijo...

Tais pa encerrar les dos!
Me encanta el momento Marcela Bustamante....jajajajjaa, parez que la toi viendo! Jajajajajaa
Quiero la segunda parte YA!!

yosu dijo...

Lo del Busta.... es cosa tuya Heidi¡¡ a mí que me registren¡¡ jajajajja, y en seguida seguimos con el relato que Hastalospelos se nos está mosqueando ajajajajaja y no sabe cómo va la segunda parte jajajaja

Besinos¡¡¡¡

(triunfamos con NUESTRO relato maja, no me des las gracias que tampoco es que te costara mucho ponerte a imaginar, el relato ye tanto tuyo como mío, he dicho¡¡¡ y no se hable más¡¡¡)

farala dijo...

¡¡brillante!! jajajajaaaaaaa ¡¡divertidísimo!! me encanta... y a la marcela la habeis calado...

Entonces Marcela dijo:
-¿Cómo?¿Así?. - Y comenzó a moverse como ellos, con movimientos arrítmicos, inclinándose hacia un lado y torciendo la boca. -


jajajajaaaaa ES QUE LA VEO ¡¡LA VEO!!